SINE DIE

Algunos directivos (dotados de mucha Razón) no tienen tiempo para quedar a comer con sus empleados pero en el coolumnista, que lo sabemos todo, nos hemos enterado de que sí tienen todo el tiempo del mundo para ir a tertulias varias, asistir a presentaciones de libros bodrios, etc., etc.
¡Qué poco se aprecia el talento!
