Entre el revuelo causado por las declaraciones y arresto del teniente general José Mena ha pasado desapercibida la noticia del arresto domiciliario de su majestad el príncipe Felipe. No, no hay motivo para la alarma. Nuestro futuro rey no estaba envuelto en la conspiración. Simplemente, la norteamericana Gigi Howard (antigua novia del príncipe) estuvo de visita esta semana en Madrid. Para evitar un posible encuentro con la susodicha, la princesa Letizia ha impuesto el arresto domiciliario a su conyuge. No solo eso, sino que también le está vetado el acceso al teléfono, radio, internet o e-mail. En esa casa ya sabemos quién lleva los pantalones...